Historia basada en un sueño real
Anoche tuve uno de esos sueños raros que se quedan contigo incluso después de despertar. No era una pesadilla ni algo especialmente extraño… pero había un detalle que no pude dejar de pensar: estaba comiendo.
Y no solo eso, sentía el sabor, la textura, como si fuera real.
Cuando abrí los ojos, me quedé con la duda rondando en la cabeza: ¿de verdad se puede “comer” en un sueño? Desde entonces no he podido dejar de preguntármelo.
Estaba en una isla donde no había muchas casas ni tiendas. No recuerdo todo lo que pasó, solo la parte final, cuando ya me estaba yendo de ese lugar en bote.
Mientras caminaba hacia la salida, vi a un grupo de personas que también iban al bote. En el camino pasé por una pastelería que no había notado antes… o tal vez no le había prestado atención. Me detuve.
Quería comprar algo para el viaje de regreso; siempre compro algo cuando viajo, es una costumbre.
El aroma me atrapó al instante. Olía a postres recién horneados. Había de todo: dulces, pasteles, panes… todo se veía increíble. Me quedé mirando, pero las personas detrás de mí empezaron a apurarme. Decían que el bote ya iba a salir, que lo íbamos a perder.
Aun así, decidí quedarme. Pensé que no demoraría, que solo compraría algo rápido y luego los alcanzaría.
Dentro había un señor mayor que horneaba los postres y atendía el lugar. Le compré uno… y fue algo que nunca había sentido antes.
Era tan delicioso. El aroma, el sabor, la textura… todo era tan real que por un momento olvidé que estaba soñando.
Quise comprar otro para llevar, pero entonces escuché a lo lejos el sonido del bote alejándose.
Salí corriendo. El camino era largo y tenía que cruzar una cancha enorme. Cuando iba por la mitad, miré hacia el puerto y vi cómo el bote ya se alejaba…
Y en ese momento desperté.
Lo que más me desconcertó fue eso: nunca antes había sentido sabores en un sueño. Al despertar no estaba contenta, porque quería probar más de esos postres.
Incluso sentía que el sabor seguía en mi boca.
Me quedé pensando en eso. ¿Cómo podía ser tan real si solo era un sueño?
Así que decidí investigar. Descubrí que soñar con comida, y más aún poder sentir su sabor, no es tan común como parece. Algunas interpretaciones dicen que puede estar relacionado con algo que te hace falta o que deseas en tu vida, no necesariamente comida, sino experiencias, emociones o momentos que quieres vivir más intensamente.
También leí que puede ser una forma en la que tu mente procesa sensaciones de placer o recuerdos muy marcados, como si quisiera recrearlos mientras duermes.
Tal vez por eso se sentía tan real, como si mi cerebro hubiera decidido no solo mostrarme el sueño, sino hacerme vivirlo.
De hecho, ya me había pasado algo parecido en otro sueño, donde todo se sentía igual de intenso... como cuando soñé con manzanas rojas.
Pero al final, me quedé con una sensación extraña. No sé si ese sabor fue real o solo una ilusión creada por mi mente... pero se sintió demasiado perfecto para ser solo un sueño.
Tal vez no era solo la comida lo que quería… sino la sensación de vivir algo tan intensamente que incluso en un sueño parecía real.
Y tú… ¿alguna vez has sentido algo así en un sueño?
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